
Hoy nuestra comunidad educativa y en concreto desde el Ave María Varadero, ha dado comienzo al tiempo de Cuaresma con una emotiva y significativa ceremonia de imposición de la ceniza en la querida Parroquia de Santa Adela. Un acto cargado de simbolismo que ha reunido a alumnado, profesorado y familias en un ambiente de silencio, respeto y profunda reflexión espiritual.

Este gesto, que marca el inicio de un periodo de preparación interior hacia la Pascua, nos ha invitado a detenernos y tomar conciencia de la fragilidad de la vida, recordándonos la importancia de vivir con humildad, compromiso y esperanza.

Durante la celebración, nuestro párroco Alejandro compartió un mensaje cercano y lleno de profundidad, poniendo el acento en la vulnerabilidad humana, pero también en la grandeza del amor de Dios que nos acompaña en cada etapa de nuestra vida. Animó a todos a revisar nuestras actitudes diarias, a abrir el corazón al cambio y a caminar hacia una mejora personal basada en el amor, la fe y el respeto.

Con este inicio de la Cuaresma, el Colegio Ave María Varadero renueva su compromiso de educar no solo en conocimientos, sino también en valores fundamentales como la empatía, el perdón, la solidaridad y la reconciliación. Un tiempo propicio para crecer como personas y como comunidad, fortaleciendo los lazos que nos unen.

Comenzamos así un camino espiritual que nos conducirá hacia la Pascua con ilusión renovada, dispuestos a transformar nuestra vida interior y a servir a los demás con generosidad y compasión. Una jornada que deja huella en el corazón de todos y refuerza el sentido de familia que caracteriza a nuestro colegio.
