FORTALECIENDO HABILIDADES EMOCIONALES

El alumnado de 2.º de Educación Secundaria Obligatoria del Colegio Ave María de la Quinta ha participado recientemente en un interesante taller sobre gestión emocional, relaciones saludables y habilidades sociales, impartido por la Comisión Provincial de Bienestar. Una actividad diseñada para proporcionar a los jóvenes herramientas que les ayuden a afrontar de manera positiva los retos personales y sociales propios de esta etapa de crecimiento.

A lo largo de la sesión, los estudiantes participaron en diversas dinámicas prácticas, actividades de reflexión y propuestas colaborativas que les permitieron profundizar en aspectos tan importantes como el conocimiento de uno mismo, la identificación y expresión adecuada de las emociones, la empatía y la comunicación respetuosa con los demás.

El taller abordó también la importancia de construir relaciones sanas basadas en el respeto mutuo, la confianza y el buen trato, ayudando al alumnado a reconocer actitudes que favorecen una convivencia positiva tanto dentro como fuera del entorno escolar. A través de ejemplos cercanos a su realidad cotidiana, los participantes reflexionaron sobre la manera en que sus acciones y palabras influyen en las relaciones que mantienen con compañeros, amigos y familiares.

Durante la actividad se trabajaron además habilidades fundamentales para el desarrollo personal, como la escucha activa, la resolución pacífica de conflictos, la asertividad y la capacidad para expresar opiniones y sentimientos de forma adecuada. Competencias que resultan esenciales para fortalecer la autoestima, mejorar la convivencia y promover el bienestar emocional en la adolescencia.

Este tipo de iniciativas forman parte del compromiso educativo que impulsa la Fundación Patronato Avemariano de Granada, que entiende la educación como un proceso integral en el que el desarrollo académico debe ir acompañado del crecimiento personal, emocional y social del alumnado.

Desde el centro valoramos muy positivamente la participación e implicación de nuestros estudiantes, que demostraron interés, madurez y una actitud muy receptiva durante toda la jornada.

Experiencias como esta contribuyen a dotar a los jóvenes de recursos que les ayudarán no solo en su etapa escolar, sino también en su futuro personal, favoreciendo relaciones más saludables, una mejor gestión de las emociones y una convivencia basada en el respeto y la empatía.

Una formación valiosa para seguir creciendo como personas y construir una comunidad educativa cada vez más positiva, inclusiva y comprometida con el bienestar de todos.