
En el Colegio Ave María La Quinta, el alumnado de 3 años ha vivido una experiencia única aprendiendo a dibujarse con tizas sobre una superficie especial: ¡paredes cubiertas de papel negro!
Descubrimos y aprendemos
A través de esta actividad, los más pequeños no solo disfrutan dibujando, sino que también desarrollan habilidades esenciales:
- Desarrollo cognitivo: comienzan a representar gráficamente sus ideas, fortaleciendo el pensamiento abstracto y la capacidad de simbolizar.
- Motricidad fina: el acto de dibujar mejora la coordinación ojo-mano y el control de movimientos precisos, fundamentales para aprendizajes futuros como la escritura.
- Expresión emocional y creatividad: sus dibujos reflejan emociones y experiencias personales, permitiéndoles comunicar historias y personajes desde su perspectiva.
- Percepción espacial: controlan el espacio en la superficie, mejorando su organización visual y espacial.

Una experiencia llamativa y divertida
El uso de tizas, un material diferente al habitual, y el contraste sobre el fondo negro de papel hace que la actividad sea mucho más atractiva para ellos. Además, fomenta el disfrute del proceso creativo, que es siempre nuestro principal objetivo.
Este tipo de actividades no solo enriquece el aprendizaje, sino que convierte cada momento en una experiencia inolvidable. ¡Nuestros pequeños artistas están creciendo y aprendiendo mientras se divierten!
