
El pasado 26 de junio, los profesionales de los distintos centros que integran la Fundación Ave María compartieron una entrañable cena de convivencia, una cita ya tradicional que sirve para poner el broche de oro al curso escolar y fortalecer los lazos que unen a toda la comunidad educativa.
El encuentro reunió a docentes, personal de administración y servicios y equipos directivos de los diferentes colegios de la Fundación en un ambiente de cercanía, compañerismo y celebración, tras un curso intenso marcado por el trabajo, la dedicación y el compromiso con la educación de nuestro alumnado.

Uno de los momentos más emotivos de la velada fue el reconocimiento a las personas que este curso culminan su trayectoria profesional con la jubilación. Durante el acto se quiso agradecer públicamente su entrega, vocación de servicio y dedicación a la Fundación Ave María, poniendo en valor los años de trabajo y el legado humano y educativo que dejan en nuestros centros.

La cena constituyó una magnífica oportunidad para compartir experiencias, estrechar vínculos entre los distintos colegios y celebrar juntos los logros alcanzados a lo largo del curso. Estos espacios de convivencia refuerzan el sentimiento de pertenencia a un proyecto educativo común y ponen de manifiesto la importancia del trabajo en equipo que caracteriza a la Fundación Ave María.

Desde Ave María Casa Madre queremos agradecer a todas las personas que hicieron posible esta entrañable jornada y trasladar nuestro reconocimiento más sincero a quienes comienzan una nueva etapa tras su jubilación. Les deseamos lo mejor en este nuevo camino y les agradecemos profundamente su compromiso, dedicación y contribución al crecimiento de nuestra institución.

Con este encuentro, la Fundación Ave María despide un nuevo curso escolar celebrando, una vez más, el valor de las personas que hacen posible nuestro proyecto educativo y renovando la ilusión por seguir educando con vocación, cercanía y compromiso.
