La Residencia Ave María Casa Madre recibió el 15 de septiembre de 2026 a los alumnos internos que comienzan un nuevo curso. Desde primera hora llegaron maletas y familias, junto a quienes regresaban a un lugar conocido y quienes entraban por primera vez en la residencia.
Los reencuentros con compañeros y educadores marcaron la jornada para parte del alumnado. Para los nuevos residentes, fue el comienzo de una etapa en la que tendrán que conocer los espacios, a las personas con las que convivirán y el ritmo de la Casa Madre. La llegada de todos volvió a dar vida a la residencia tras los días de preparación.

La acogida había comenzado antes de que se abrieran las puertas. En las jornadas previas, los educadores se formaron y organizaron el nuevo curso para preparar la llegada del alumnado. Ese trabajo permitió recibir a quienes volvían y a quienes se incorporaban por primera vez con el equipo ya reunido.
La vida en la residencia irá más allá de los estudios. Compartir espacios y tiempos cotidianos ofrece a los jóvenes oportunidades para convivir, asumir responsabilidades y crecer junto a sus compañeros. El equipo educativo afronta el curso con el compromiso de acompañar a cada alumno en ese proceso.
La jornada de recepción abrió así una etapa para toda la comunidad de la Casa Madre. Entre maletas, caras nuevas y reencuentros, la residencia recuperó el ambiente que acompaña al comienzo de cada curso.